Las batallas se ganan con ejércitos cansados
El general cartaginés Aníbal Barca –considerado como uno de los más grandes estrategas de la historia- sostenía que las batallas se ganaban con ejércitos cansados. También heridos. Porque es en los momentos de debilidad donde los auténticos guerreros, sacan fuerza de flaqueza.
Así, iniciamos este artículo, recordando a un personaje de la historia (274 a.C.) para entender un poco el presente del Deportivo Táchira. Salvando las distancias, en estas letras redactadas, el director técnico del aurinegro Carlos Fabián Maldonado. Pasara a hacer, el Anibal Barca del fútbol tachirense.
Han pasado escasas horas, del gran triunfo aurinegro en el Clásico Andino, el cual también representó la mayor victoria del Táchira en toda la historia ante Estudiantes de Mérida, en suelo merideño, con un marcador de 1-4. El fanático, el hincha, el seguidor, el periodista, nunca había visto un resultado así en 41 años de historia, que tiene el verdadero clásico del fútbol nacional, el primer enfrentamiento entre ambas oncenas fue en marzo de 1975 en el estadio, Soto Rosa.
El fútbol venezolano y también, el periodismo deportivo está en crisis, por ende reconocer atributos sin sacar algún defecto a la luz, están a la orden del día. Las malas noticias siempre están ligadas con las buenas y por ende, le restan importancia. Por ello el gran resultado en el clásico del conjunto dirigido por Carlos Fabian Maldonado, ha pasado como un abrir y cerrar de ojos, también le agregamos la apretada agenda del Dvo. Táchira que no ha descansado de un partido, cuando ya piensa en otro.
En el Torneo Apertura, el equipo de San Cristóbal ha disputado 10 partidos y su director técnico ha utilizado a 25 jugadores de la nomina. ¿Increíble? Lo es, pues el Táchira jugó el domingo con una plantilla de 10 bajas (la mayoría, constantes en el 11 inicial). Por lesión: Gerzón Chacón, Agnel Flores y Jorge Rojas. Convocados a la vinotinto: Jose Contreras, Wilker Angel y Carlos Cermeño. Se quedaron en México: Marcelo Moreno, Daniel Febles y Juan Carlos Azocar y también hay que recordar al ya desvinculado, Cesar “Maestrico” Gonzalez. Se le suma a esto, el apenas regreso de sus lesiones de Sergio Herrera, Francisco Flores y Alan Liebeskind. Sin duda, el ejercito de Táchira se encuentra cansado, debilitado, pero siempre peleando por dar lo mejor.
Es difícil ver a un equipo (de cualquier país), peleando la Libertadores y el Torneo local al mismo tiempo. El aurinegro lo hace, y lo mejor, es que parece estar acostumbrado. Segundo de grupo en el certamen internacional y Terceros en el torneo local, demuestra que Carlos Fabian Maldonado ha tenido la estrategia perfecta en su regreso al equipo de sus amores. Gracias a ello, se pueden destacar los nombres de varios jugadores que al inicio del campeonato nadie conocía. Ahora, recordemos, el gran Anibal Barca, fue enormemente reconocido, porqué nunca recibió los refuerzos que merecía para sus batallas, siempre lucho con sus soldados, que cuando parecían rendirse, salía el relevo a destacarse. Tal vez, estemos presenciando cosas que no pasan muy ha menudo, en un fútbol como el nuestro y en una afición/periodismo que es resultadista y muy difícil de convencer.
Se destaca, el Deportivo Táchira, que no tuvo las altas que merecía, pero si tenía, tiene y tendrá la fortaleza para pelear hasta el último minuto. Las batallas se ganan con ejércitos cansados y el equipo más popular del país buscará la hazaña de ganar la guerra, en todos sus frentes.


