¿Qué le dejó el Apertura al Deportivo JBL?
El gen competitivo siempre quiere
y exige más. Ningún jugador sale a la cancha pensando en el empate y mucho
menos en la derrota. El cuerpo técnico no idea tácticas y formas de potenciar a
los dirigidos imaginándose eliminados. Quedar fuera de los ocho clasificados
solo es una realidad en una institución hasta que las matemáticas fallen. El
Deportivo JBL jugó expectante ante Atlético Venezuela, su deber era ganar con
diferencia de tres goles y cumplió 4-1 esperando que en su beneficio se
produjeran resultados en el resto de los partidos. No llegó y el periplo de la Maquinaria Negriazul en el Apertura tuvo
su final, pero luego de cada cierre —sobre todo si es en el fútbol— hay que hacer balances.
“Da impotencia con algunos
resultados que dejamos escapar en casa, no estaríamos pensando en resultados de
otros”, dijo Frank Flores en el postpartido. En efecto, el JBL tuvo un bajón de
la jornada cinco a la 12 donde no logró ninguna victoria, no obstante, desde que
se conoció su ascenso a la máxima categoría el objetivo primordial fue
lógicamente la permanencia. No solo esta
meta fue superada, también las expectativas puestas, debido a la
posibilidad de clasificar a la próxima fase en la última fecha, junto a lo mostrado
en cancha, teniendo en cuenta su posición de noveles dentro de la Primera
División, la juventud de la plantilla y los recursos extradeportivos de una
institución que existe desde hace tres años: “solo un jugador del Atlético
Venezuela paga la nómina de nosotros”, refirió el técnico.
19 partidos, 1710 minutos de
juego y casi una veintena de rivales. Luego de esta eliminación, los
involucrados deberán reajustar y enderezar el rumbo pensando desde ya en el
próximo torneo, sin embargo, ¿qué le dejó la campaña al Negriazul?
1. Un estilo de juego probado ante los mejores
equipos del país: Logró victorias importantes, venció a cuatro de los ocho
clasificados (Caracas, La Guaira, Trujillanos, Aragua) y también padeció una
seguidilla sin triunfos. La fidelidad al estilo de juego habla de “filosofía”,
evitando salir del paso o lograr un resultado a como dé lugar. En triunfos
y derrotas el equipo aprendió de sí
mismo: el funcionamiento en el campo, cómo asociarse de manera más efectiva,
los tiempos, aceleraciones, estudió a los rivales (encontrará al grueso en el
siguiente torneo), manejar la presión, cómo explotar los beneficios de la
localía, entre otros. Aprendió a potenciar y sacarle provecho a sus virtudes,
descubrió los errores que podrían dejarlos fuera, que efectivamente así fue, y
que de no corregir podrían seguir perjudicándolos.
En tiempos donde
hasta a la selección nacional se le pide identidad, JBL conformó la suya en
base a juventud, velocidad, derroche físico, presión, tenencia del balón, toque,
recuperación, transiciones rápidas y desborde por los laterales. La experiencia y conocimiento trajo
cambios a lo largo de los 19 encuentros, de hecho, el juego se volvió cada vez
más prolijo, las alineaciones titulares fueron más claras y repetitivas, y
figuras del equipo como Luis Castro tomaron una seguridad evidente en la
cancha; así ante los capitalinos en el último partido, el 7 orquestó buenas
jugadas colectivas de tú a tú ante futbolistas con más experiencia.
2. Jugadores exportables: Dentro de la
visión del club está la venta de futbolistas. En el primer equipo hay nombres
que destacaron a lo largo de la competición:
![]() |
| Con información y formato de la prensa del Deportivo JBL del Zulia |
Ellos conforman los ejes del
juego ofensivo. Todos son negociables a otros clubes por su talento, estará en
manos de la directiva escoger cuál de ellos hará las maletas sin crear
desbalance luego de todo un torneo en acoplamiento. Richard Celis concretó cinco goles en su primer torneo en la
categoría como titular habitual, número equivalente al de otros
goleadores como Giancarlo Maldonado y Ángel Chourio. Desde el ascenso ha
sido el hombre referencia en el área contraria, igualmente puede jugar más
retrasado, colaborar en la creación y
dar pelotas gracias a su formación como volante, convertido en delantero por
Frank Flores.
Oscar Núñez anotó cinco tantos en el Apertura empatado con Celis entre
los que más encontraron las redes. Genera muchos disparos a la arquería aunado a
la rapidez y movilidad que tiene por toda la cancha. Luis Castro es un futbolista hábil, con mucha galería técnica y
creatividad; por su parte, Jhon González
y Johandrys Herrera aportan
desequilibrio, velocidad, mucha proyección por la banda derecha y asistencias,
mientras que José Martínez recupera
pelotas y le da firme salida al equipo, con buen control de la pelota y visión
de juego.
3. Madurez a los jugadores y experiencia al
cuerpo técnico: Por ser el equipo más joven de la categoría, promedio de
22.5 años, cometieron errores que les costaron partidos, y en etapas la lucha
pareció ser más psicológica que física. El chamo empieza a experimentar y
sentir las exigencias de ser profesional, lidiar con rivales acomodados y
adaptarse a un nuevo entorno de mucha exposición. El cuerpo técnico tuvo que
enseñarles a manejar el panorama, y conducir al equipo a los triunfos en
igualdad de condiciones: en su primer ruedo, caso de Flores.
4. Afición y reconocimiento del público: Tal
como el Zulia FC, JBL ha ido ganando público a pulso de victorias y proezas en
la cancha. La afición marabina es una de las menos complacientes y lo que
comenzó siendo el apoyo de representantes, familiares y algunos seguidores de
las divisiones bajas, ahora conforman un número regular de asistentes que crece
en el estadio y a través de las redes sociales. Esto impulsado gracias a las
estrategias de mercadeo impuestas por el club; una de ellas, la invitación al
Pachencho Romero de distintos colegios de la ciudad lo cual supone una
inversión a largo plazo, aunado a estrategias comunicacionales donde se definen
a sí mismos como “el equipo del pueblo”.
5. Respeto del contrincante: “Siempre
hemos sido más que el rival. En cada cancha que llegamos, dejamos un sabor, nos hicimos sentir”, declaró
al respecto el joven entrenador. Con el transcurrir de las fechas, al toparse
con rivales nuevos dejaron una buena primera imagen, que progresivamente
conformará su reputación dentro del escenario del fútbol venezolano.
El balance final
LO POSITIVO. Flores es un técnico que apuesta por el juego ofensivo
y vistoso, la juventud y quizás un poco de irreverencia, lo hacen arriesgar
incluso al ir tras un marcador e intenta cosas nuevas buscando perfeccionar el
estilo de los dirigidos. Es recurrente un despliegue de resistencia física bajo
los 40 grados marabinos y el sol inclemente, las aceleraciones son usuales
cuando el equipo toma la pelota y siempre intenta superar al contrario, la
preparación cardiovascular tiene puntos altos. Hay nombres interesantes en la
plantilla, talento exportable que puede ser transferido hoy y otro que todavía
le queda más tiempo dentro del equipo pero que con minutos puede alcanzar
proyección.
LO NEGATIVO. El Deportivo es débil de visitante, durante todo el
torneo perdió siete juegos fuera de su casa de los nueve en total, muchas
unidades claves que le hubiesen dado tranquilidad en las últimas fechas. La
desconcentración e inseguridad llevó a permitir goles en contra, fundamentados
en errores infantiles, sobre todo en la primera línea y la portería. El
nerviosismo estuvo con los jugadores en la mayoría de los partidos, y esto hizo
que sufrieran más de lo necesario. JBL hace muchas y define pocas, posee
jugadores de buen perfil pero gesta gran número de acciones que no se traducen
en gol. Generalmente ganan sus partidos 2-1 o por la mínima. Los resultados más
abultados hasta ahora han sido: 3-1 y 4-1.
¿Qué les depara el futuro?
Atravesar la obligatoria fase de
los fichajes y ventas. Deberán reforzar al equipo con inteligencia
comprendiendo que en el próximo torneo aprovechar el ensayo y error, la madurez
obtenida, será un gran beneficio, por tanto se trata más de retocar que de
desmantelar. “Sumar elementos que den fortaleza en cada una de las líneas,
jugadores con más experiencia, manteniendo la edad promedio para ir con el
físico, en especial un portero y delantero”, avisó el entrenador.
La exigencia y la presión será
más elevada para el Torneo Clausura porque más allá de tener el recorrido, las
aptitudes que mostraron los obliga a conseguir lo que en esta ocasión se quedó
en puertas. Como hicieron de Tercera a Primera, un paso a la vez.
Firma: Mariangel Ferrebú (@mariangel_ferre)
Firma: Mariangel Ferrebú (@mariangel_ferre)




