Header Ads

El inexorable progreso de Deyna Castellanos


Hablar de profesionales jóvenes y con una proyección escandalosamente positiva de cara al futuro ya forma parte del día a día en el deporte venezolano. Cada disciplina, principalmente en el último lustro, ha dado cabida a múltiples estrellas que se han hecho un hueco entre los más experimentados a base de trabajo y, sobre todo, esfuerzo a la hora de dedicarse netamente a su rubro.

Uno de los numerosos casos de los que se pueden hacer mención, partiendo de lo anteriormente expuesto, es el de Deyna Castellanos. Nacida el 18 de abril del año 1999 en Maracay, Edo. Aragua, la venezolana ha sido una de las protagonistas más resaltantes en los últimos años dentro del vigor atlético en el país, pese a tener sólo 18 años de edad. Su precoz incursión dentro de la Selección Nacional de Fútbol Femenino, tanto en sus ramas juveniles como en la absoluta, la han catapultado a lo más alto y le ha permitido vivir distintas experiencias. 

Con más de siete competiciones internacionales disputadas, coronándose en dos de ellas y anotando 35 goles, Castellanos continúa finalizando su período de formación, esta vez en los Estados Unidos. Representando a Florida State University destacó en gran manera la pasada temporada, participando en 13 partidos oficiales como titular y dejando muestras de su extenso repertorio futbolístico. Eso le permitió aprovechar el final de campaña para representar al Santa Clarita Blue Heat, equipo que compite en la United Women’s Soccer (UWS); torneo que se juega cada verano y que además sirve de catapulta para muchas jugadoras que posteriormente dan el salto a la National Women’s Soccer League (NWSL), máxima categoría profesional en ese país. 

Su adaptación al equipo californiano fue instantánea. Desde las primeras jornadas logró hacerse un hueco en el esquema titular del equipo, destacando por ser de las futbolistas más regulares de la plantilla y adaptándose a el nuevo rol que ocupó este verano: la de volante-extremo por derecha. Su gran capacidad para salir con balón dominado y crear jugadas de peligro le permitió destacar con cinco tantos y una asistencia durante el torneo, llevando a su equipo a coronarse campeón de la Western Conference y jugar la gran final ante el Grand Rapids FC, partido en la cual cedieron por 3-1.

Su rendimiento no sólo le permitió gozar del campeonato divisional, sino que también la ubicó dentro del once ideal de la temporada, destacando además por ser nombrada jugadora del año en su Conferencia; distinciones que reflejan su claro impacto y éxito durante la temporada 2017 de la UWS. Ahora, y ya con todo el gremio profesional norteamericano pendiente de su desarrollo, afronta su regreso a su equipo de Florida State University para preparar el devenir de otra larga competición en marco de la NCAA. 

A fin de cuentas, no cabe duda que, si hablamos de progreso, la atacante ocupa un lugar privilegiado dentro de esa característica tan importante para todo atleta profesional. Pese a su corta juventud -en donde ha sido Balón de Oro y Bronce en las ediciones 2014 y 2016 de la Copa del Mundo Sub-17 respectivamente o máxima artillera del Torneo Olímpico de Nankín 2014 (7) y el Sudamericano Sub-17 del 2016 (12)- la madurez que ha obtenido a lo largo de su corta carrera la sitúan claramente entre las mejores en su labor, aumentando su índice de éxito dentro del plano deportivo nacional e internacional. Cuando hablamos de crecimiento, es inexorable pasar por alto a Deyna Castellanos.

Firma: Franco José Valecillos (@Franco_vs) | Foto: United Women's Soccer