La idea que asoma el andar Vinotinto
Venezuela culminó en San Cristóbal su itinerario como local, un empate sin goles en Pueblo Nuevo ante Uruguay que arrojó sensaciones importantes para evaluar la puesta en escena. Con picos altos y bajos, con muchos detalles por afinar y recursos que sumar; la Selección apunta hacia una forma de juego y deja cada vez más claro sus intenciones de plasmarla en cancha.
En un rubro donde los gustos desvirtúan todo análisis, y por ello el 'jugar bien' se encumbra en la eficacia y en la efectividad de la idea de juego; traer a colación el trámite ante Uruguay es esclarecedor, se notó en gran parte del trámite la incomodidad del cuadro Vinotinto contra un rival que le cedió la pelota la mayoría del tiempo, juntó líneas para formar un bloque compacto y se replegaba bien; marca registrada del cuadro Charrúa. Lo que evidencia que la Selección nacional por sus intérpretes y por labores asignadas y ya trabajadas, tiene mejores respuestas cuando el rival adelanta líneas y deja espacios para lastimar con velocidad y pelotas verticales cuando se recupere la pelota dentro del bloque.
Por eso, no fue casualidad que jugando como local aferrado a esta idea, se le vio mejor contra Colombia que ayer ante la Celeste, donde el rival cedió la iniciativa con la pelota y la posesión fue intrascendente, además fue casi nulo el desequilibrio al rival con pases entre líneas o en duelos uno contra uno. Lo más claro fue un remate de media distancia de Tomás Rincón; es ahí donde la conclusión es que si bien está la intención en una forma, hace falta sumar recursos y variantes en la ejecución, engranar movimientos y labores en el campo para aceitar el funcionamiento. Sobre todo cuando se es local, condición que invita a tomar el protagonismo de los trámites.
Falta mucho por pulir, sin embargo hay premisas establecidas de acuerdo a lo visto en cancha; el orden del bloque donde los volantes de zona dos tienen la tarea de los relevos para con los laterales, mucha solidaridad en las marcas; los delanteros también se suman. Recuperar y gestar transiciones defensa-ataque para llegar al arco rival.
Con un universo de jugadores "definido"-incluyendo a muchos de la camada sub campeona del mundo-con una depuración ya terminada, y el grupo base ya confeccionado; se asoma el verdadero inicio del proceso. La Copa América de 2019 es el primer escalón para consolidar el ciclo. Pueden variar intérpretes y sumarse otros por diversas situaciones durante el ciclo, también la idea podría "sufrir" variaciones dependiendo de futuros escenarios puntuales, por dinámica de los partidos y las exigencias que amerite el rival de turno, pero el combinado patrio guiado por Rafael Dudamel ya asoma el ideal que quiere automatizar y engranar en la cancha. Los gustos y la estética serían un despropósito para empezar a juzgar, la eficacia de la idea de juego traducida en los resultados, son el punto de enfoque.
Firma: Argenis Montilla(AMontillaj). Foto: Prensa Vinotinto.
Firma: Argenis Montilla(AMontillaj). Foto: Prensa Vinotinto.


