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Aragua FC y una visión de plano Internacional



No es una novedad para muchos saber que el fútbol venezolano ha cogido un auge importante en todos los aspectos en estos últimos años. El crecimiento del nivel competitivo, individual y colectivo, han impulsado a la liga a vivir quizá una de las mejores etapas en su historia. Dicho aumento exponencial del ritmo futbolístico en el país, ha traído consigo una evolución más que gratificante en sus clubes, partiendo de una intensa reestructuración a nivel gerencial e institucional que ha mostrando una evolución progresiva en el rendimiento deportivo en todas sus facetas (física, mental y psicológicamente). 

Hoy en día, diversos son los nombres de entidades que cumplen con creces las facetas anteriormente mencionadas; casos como el del Zamora FC, Zulia FC, Atlético Venezuela o el Deportivo La Guaira son de los más significativos que podemos destacar con base y argumentos. Sin embargo, de un corto período para acá, la práctica del deporte rey ha despertado una iniciativa en el Estado Aragua. La llegada de un poder económico (por muchos cuestionado) y una predisposición aceptable para el trabajo, ha traído consigo resultados a corto plazo y que podemos resaltar con base. 

Desde su nacimiento el 20 de agosto del año 2002, el joven desarrollo que hoy desenvuelve el Aragua Fútbol Club atrae miradas desde todos los sectores del territorio nacional, cada vez más con mayor frecuencia e interés. Un rápido proceso por divisiones inferiores que derivó en un luchado ascenso a la categoría de oro del balompié criollo en la temporada 2005, comenzó a escribir una historia que no ha parado de ver cómo sus semillas van creciendo lentamente y con firmeza. 

Un esquema que genera resultados 

Uno de los tópicos más resaltantes que puede mostrar este Aragua FC en la actualidad es sin duda la identificación que tiene con un sistema propio para plantarse en la cancha. Un dibujo táctico que, más allá de variar en el transcurso de un partido, ha representado el principal punto de partida para el elenco aragüeño y, además, ha traído consigo buenas sensaciones entre sus ejecutantes. 

Bajo el pasado y corto proceso de Manuel Plasencia –con un equipo muy diferente al de esta temporada- se comenzó a visualizar el nacimiento de un 4-2-3-1 (rotativo) que basaba su juego en la posesión y manejo verticalizado del balón, fusionado con un repliegue defensivo en bloque que se ajustaba a la ocasión o necesidad de turno. 

La llegada en 2015 del estratega Juvencio Betancourt tras la salida de Plasencia (hoy técnico del Atlético Venezuela), trajo consigo un plan de continuidad funcional. Pese a cambiar notablemente la variedad de nombres (en todas las facetas), el ex entrenador del Zamora FC quiso mantener el ideal ya practicado, agregando algunos condimentos que a la postre dieron síntomas de eficacia; el trazo largo y el pase a profundidad fueron algunas de las características que se integraron y pasaron a formar parte del planteamiento. 

En síntesis, un 5° puesto obtenido en el pasado Torneo Adecuación 2015 producto de 32 puntos (9-5-5) en 19 jornadas, le permitió al Aragua acceder a la liguilla del torneo, llegando hasta las semifinales de la justa; números que evidencian el buen trabajo realizado por el cuerpo técnico y la predisposición al trabajo en los futbolistas. 

Equilibrio entre experiencia y juventud 

Una de las claves fundamentales de lo anteriormente descrito, tiene que ver mucho con la armonía que actualmente existe en el vestuario del equipo de la Ciudad Jardín. El equilibrio entre el talento joven y la experiencia ha producido un despegue de rendimiento más que eficaz en todos los aspectos, generando un síntoma de satisfacción entre los aficionados. 

Jugadores de la envergadura de Ángel Chourio, Jesús ‘’Chuto’’ Lugo, Jesús ‘’Chiki’’ Meza, Rohel Briceño o Rafael Ponzo, serán los encargados de nutrir de manera positiva a una nueva camada de jóvenes futbolistas con hambre de gloria que piden a gritos un lugar en el once inicial; Ronaldo Pérez, Kenny Romero, Juan García, Kevin Grimán, Carlos Zabala y Luis Corredor, son algunas de las promesas a tener en foco que buscarán protagonizar el relevo generacional del equipo durante este año.

Un objetivo internacional 

Si algo se ha convertido en un reto ambicioso para el Aragua Fútbol Club, es sin duda la consecución de un boleto a una competición internacional. Durante las más recientes temporadas, el equipo amarillo y rojo ha realizado acto de presencia en las eliminatorias Pre-Sudamericanas, donde (quizá) la suerte no les ha permitido dar el último salto. Sin embargo, el último gran precedente se ubica en la semifinal del Adecuación 2015: con un boleto en juego a la segunda competición más importante del continente, el Deportivo La Guaira dejó -una vez más- a la institución maracayera a las puertas del edén. 

Más allá de los antecedentes negativos, el optimismo y las ganas vuelven a hacerse presentes una campaña más. Aragua buscará tirar de la ardua preparación y el esfuerzo realizado para dar ese paso final que les permita representar a Venezuela en una competición continental. Dirigentes, cuerpo técnico, jugadores y aficionados, conocen de la importancia que representa dicho plano para todo el Estado y centrarán todas sus miradas en, finalmente, superar la adversidad. 

Firma: Franco Valecillos (@Franco_vs)