La leyenda David McIntosh
Desde que nacemos, las personas desarrollamos ciertas preferencias hacia algunas cosas sobre otras. Muchas son momentáneas y otras, por el contrario, te marcan durante toda la vida. A estas, sencillamente, te dedicas con pasión.
David McIntonsh, actual jugador del Atlético Venezuela, es un hombre admirado por todos en el fútbol nacional por su profesionalismo, constancia y pro actividad. “La Computadora”, como también se le conoce, nació en Ciudad Bolívar el 17 de febrero de 1973. Con 43 años de edad es actualmente el jugador más veterano del balompié venezolano. Por sus excelentes condiciones físicas espera seguir deleitando con su talento a sus seguidores un tiempo más.
Desde que tiene uso de razón, el fútbol es su mejor aliado. “Me llamó la atención por lo difícil que es crear la habilidad con los pies. Yo siempre quería jugar fútbol, me mantenía pateando la pelota contra la pared. Me gustaban los demás deportes, pero me apasionó este”.
Su carrera
McIntosh comenzó en la localidad que lo vio crecer. Hasta que tuvo la oportunidad de formar parte del equipo profesional Minerven, en Puerto Ordaz. En el año 1994, el también llamado “club azul” experimentó un notable progreso, donde clasificó a cuartos de finales en la Copa Libertadores para luego titularse campeón de los dos años siguientes en Primera División.
Después de su debut en el conjunto guayanés, el talentoso lateral ha sumado más experiencias en dicho deporte. Ha militado en equipos como Atlético Zulia y Caracas FC, donde jugó hasta el año 2005. Luego llegó al Carabobo FC y siguió en el Aragua FC, Deportivo Italia, Deportivo Petare y Deportivo Lara, donde consiguió la máxima gloria del torneo nacional. En el año 2013 estuvo en Atlético Venezuela, luego pasó a Metropolitanos FC, donde fue capitán y, actualmente, viste de nuevo la camiseta del Atlético Venezuela.
Además, tuvo su etapa en la Selección Nacional. En el Preolímpico de Mar del Plata en 1996, con la Sub 23, donde se conocieron nombres como Rafael Dudamel, Félix Hernández, Gabriel Urdaneta, José Manuel Rey, Luis “Pájaro” Vera, Rafael Castellín, Luis Vallenilla, Ruberth Morán, Rafael Mea Vitali y, por supuesto, David McIntosh, quienes pueden ser considerados hoy en día como grandes leyendas del fútbol venezolano.
Allí “La Computadora” tuvo una buena experiencia, donde él junto a su equipo quedaron entre los cuatro mejores de Suramérica. Sin embargo, en la de mayores “no fue muy buena”, expresó. “Era difícil obtener resultados. Hasta que llegó José Omar Pastoriza (23/05/42 – 2/08/2004, fue jugador y entrenador de fútbol argentino) y se obtuvieron algunos resultados positivos hasta mi salida de la selección”.
Recuerda con ímpetu a aquellos que han significado gran parte de su vida. Nerio Hernández, quien lo hizo debutar; Rafael Santana, Noel “Chita” Sanvicente, Rodrigo Cosme y Eduardo Saragó, con quien también compartió camerino anteriormente en el Italia y Petare. “Son varios con los cuales viví excelentes momentos en los equipos”.
También, rememora a aquellos jugadores más difíciles de marcar. “En los equipos nacionales a Columba Moreno, Daniel Noriega, Dioni Guerra, Rafael Castellín." A nivel internacional a Ariel “El Burrito” Ortega, Martín Palermo, Marcelo Delgado, Marcelo Salas, Enzo “El Principito” Franchescoli y Antony “El Pitufo” De Ávila”.
Nueva faceta
Para David, el problema por el que pasa el fútbol nacional y el de porqué La Vinotinto aún no ha dado ese salto que lo lleve a la élite internacional está en que “existen muchas carencias en las categorías inferiores”. Es por eso, que algún día el actual jugador quisiera optar por el puesto de entrenador de dichas categorías.
Le aconseja a los jóvenes: “Amen lo que hacen. Tengan mucha constancia y perseverancia. No dejen que nadie nunca les diga que no pueden. Sólo el talento no basta, lleven sus estudios paralelos con el fútbol y, por último, nunca dejen de soñar”.
Padre e hijo
Una de las cosas más importantes para McIntosh es su familia. Es esposo de la periodista Ramelis Salas y padre de una pequeña llamada Dara Liz y un joven llamado Ronald.
Su hijo ha seguido los pasos de su padre y destaca en esta disciplina. Es delantero, juega en las divisiones inferiores de Atlético Venezuela y es pieza clave de su equipo. Se inició en el colegio San Agustín El Paraíso y hace algunos meses tuvo la oportunidad de demostrar su talento con el club del Panathinaikos de Grecia, donde realizó pruebas y obtuvo conocimientos tanto físicos como tácticos que le sirven de aprendizaje en la formación de su carrera.
David, con orgullo, siempre le aconseja “Hay que tener sacrificio, trabajo y constancia. Hay que tratar de ser persistentemente el primero en todo. Sólo talento no es suficiente; tienes que ser buen compañero, de ayudar así sea a la competencia por el puesto. Hay que tener mucha fe, nunca dejar de soñar; en los malos momentos nunca bajar los brazos, por algo Dios hace las cosas”.
“A los 17 años mi padre me preguntó -¿De verdad crees que tú vas a vivir del fútbol? A lo que yo le respondí -no sé si es de lo que viviré, pero esto es lo que yo amo”, finalizó diciendo este jugador.
Firma: Mariana Hernàndez (@mariana_hrndz)
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