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El Deportivo JBL del Zulia en claves


Los recién ascendidos a Primera División ganaron en la jornada 2 su primer partido de la categoría, y en casa, frente al Monagas. Virtud de los zulianos, deficiencia del oriental. El Deportivo tuvo la posesión desde el primer minuto y a partir de este, el propósito de abrir el marcador. Monagas más que a una victoria, salió a no arriesgar demasiado, sin mucho fútbol, sin ceder espacios, con remates a mediana distancia y un juego de duros roces físicos.

Gracias a las intenciones del JBL el partido fue medianamente atractivo, más por la proyección que mostró la Maquinaria Negriazul que lo hecho o aportado por el rival. Si bien el partido se definió en claves fundamentales, como la jugada del tanto previamente ensayada, “un gol de tres puntos” en palabras de su autor Anthony Guanipa, los choques entre ambos en la Segunda División, el momento que atraviesa el azulgrana o la localía del JBL, que en un terreno como el Pachencho Romero tiene peso; fue evidente el potencial que podría llegar a alcanzar el equipo creado en el 2013.

Su juego lo caracterizó la velocidad y las bandas. Frank Flores exprimió ambas herramientas, indispensables una de la otra, y le sacó provecho con Oscar Nuñez, Jhon González y Yohan González, hombres destacados del partido, y parte de las interesantes piezas que tiene el conjunto orientado a la formación de talentos. JBL jugó con picardía, esa astucia e ilusión propia de un conjunto plagado de jóvenes debutantes, pero que además, cuando ganaron el mano a mano sorprendieron a los volantes y defensores contrarios, siempre con la disposición de buscar el gol.

Se mantuvieron fieles al estilo, uno de los temas claves en el discurso del técnico. Favorecidos por la continuidad del marabino desde que tomó las riendas del equipo en la Tercera División, impulsa un juego ofensivo, rápido, de mitad de cancha hacia arriba, donde la pelota y jugador son inseparables. La premisa de Flores es ser fiel a él independientemente del rival y perfeccionarlo en los jugadores y canteras, a las cuales supervisa.

El proceso de adaptación, madurez y crecimiento futbolístico incluye cambios de toda índole. “Se ha cambiado la visión del jugador, su cultura. Desde la forma en cómo se viste hasta la forma de hablar”, dijo en la rueda de prensa postpartido. De hecho, la primera impresión que brinda Flores es la de un hombre metódico, meticuloso, bien preparado y con sentido común. Interesado por la táctica, por el resultado y la forma; de los que estudia y ve videos. Fundamental en el proceso ha sido su Licenciatura en Educación Integral, que procura el desarrollo cognoscitivo, fisiológico y social de niños y adolescentes, lo que permite convertir al jugador en un personaje íntegro y activo en la sociedad y transmitir de mejor manera sus ideas y conceptos de juego.

Por tanto, esa declaración resulta común, propia del proceso de madurez que ha tenido que emprender a sus jugadores para alcanzar la máxima categoría. En promedio de edad es un equipo joven, aún en formación y, como el mismo admitió, la ansiedad es una constante por lo pronto, en el primer torneo como profesionales y sólo dos encuentros.
 
Estas serán las edades de la alineación del JBL contra Monagas FC cuando finalice el 2016.  

Ganar en casa les permite continuar con una racha de 18 partidos en fila de local como invictos, convirtiendo al Pachencho Romero en su fortín, mantener esa fortaleza es vital para las aspiraciones del Negriazul  por los puntos en juego y las condiciones a las que están sometidos, y que ellos deben sortear: el calor y el mal engramado, siendo este último perjudicial “para el modelo de juego que queremos implantar, la filosofía de ambos equipos (refiriéndose al Zulia FC), y va en contra del fútbol venezolano”, en palabras de Flores.

“La intención es hacer saber que la casa se respeta. Toda la gente que viene a vernos es familia, amigos; no se pueden ir con caras de tristeza. La única forma de masificar al fútbol y traer gente al estadio es que ganen”.


Dentro de poco cumplirán tres años de existencia, donde pasaron de la Tercera División a profesionalizar su fútbol, a formar talentos con cantera sólida y crear una institución con todas sus partes. Al JBL le llega el momento de demostrar ser más que un novel y consolidar un buen andar que vaya acorde a los progresos que han hecho en el tiempo. La paciencia y el trabajo con responsabilidad serán claves para alcanzar las metas de la gerencia, recordando que su nivel de compromiso influenciará el desarrollo del fútbol zuliano, el principal ganador de todo esto.    

Firma: Mariangel Ferrebú (@mariangel_ferre)