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Farías: ¿El indicado para devolver a Bolivia a un Mundial?



La nueva dirigencia de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) apuesta por el venezolano César Farías para buscar retornar a un Mundial. El estratega llanero revolucionó el balompié del país altiplánico con su llegada a The Strongest pero también tiene muchos retractores dentro del mismo ambiente futbolístico de Bolivia. 

 Desde su llegada a Bolivia en 2016 para dirigir a The Strongest, César Farías cambió la forma de ver el fútbol y sobretodo de como se trabaja en el día a día. En primera instancia arribó al Tigre de manera sorpresiva y lo hizo tras la salida de Mauricio Soria del club atigrado (coincidentemente sucede al mismo entrenador en la Verde). Esa etapa marcó una prueba del venezolano con el fútbol boliviano, y la demostración en poco tiempo de que algo bueno podía salir de aquella relación.

 A mediados de aquel 2016, la directiva de The Strongest encabezada por el hoy presidente de la FBF, César Salinas, hizo la mayor inversión realizada de la historia del club en un cuerpo técnico y convencieron a Farías para que tome las riendas de la institución aurinegra. El llanero entró con ´patada voladora´, al ponerse como gran objetivo la Copa Libertadores de América 2017 con el gualdinegro y para ello comenzó a preparar a su plantel, que ya tenía un recorrido en la competencia continental. 

El torneo apertura de aquel 2016 fue de ensueño para el Tigre, con números nunca antes vistos y un título histórico ganado al eterno rival, Bolívar, en un clásico final jugado el 24 de diciembre. Ese certamen local había sido parte de la preparación para la Copa, que finalmente fue de las mejores de la historia del club paceño, que pasó con contundencia dos fases previa y logró llegar a octavos de final, donde quedó fuera con el subcampeón de aquella edición: Lanús, pero dejando estadísticas impresionantes y nunca antes realizadas por un plantel boliviano. Pero no todo fue color de rosas para César en su primera etapa en The Strongest.

En el campeonato del mismo año, durante un partido jugado en el Hernando Siles frente a Oriente Petrolero, el director técnico tuvo un encontrón con un delegado del equipo cruceño, Benjamín Saucedo, que había insultado al entonces vivo y mentor de Farías, Lino Alonso. Las imágenes mostraron un empujón al rostro del dirigente por parte del entrenador, que fue maximizado por muchos medios de comunicación pero que tuvo un largo proceso dentro de la justicia deportiva. A mediados de 2017 salió la sanción, que castigaba con dos años sin poder dirigir al venezolano y que fue el justificativo del titular atigrado para no renovar el contrato del estratega después de la eliminación de la Copa. 

La gran defensa que inició personalmente César Farías hizo que ese dictamen fuera reducido de dos años a cinco partidos y abrió la puerta del retorno. Si bien Farías no se fue en primera instancia en buenos términos con César Salinas, el fútbol y su mundo siempre da vueltas y tras la disconformidad de la dirigencia atigrada con el trabajo de Carlos Ischia al mando de The Strongest, el titular aurinegro no pensó en otra persona más que en su homónimo, finalmente concretando su vuelta a Achumani, a La paz y sobretodo a Bolivia. Un par de meses pasaron para que finalmente Salinas logre el objetivo de ser elegido como presidente de la FBF y los cabos empezaron a unirse. El conflicto del entonces técnico de la selección, Mauricio Soria, con uno de sus trabajadores en vía pública fue el causante de su salida de La Verde y el mandamás federativo necesitaba un profesional que se haga cargo de los amistosos programados con E.E.U.U., Corea del Sur y Serbia. 

 Semanas de análisis y reuniones terminaron en la decisión de invitar a César Farías para dirigir estos compromisos, mientras él sigue sus funciones en The Strongest hasta diciembre de este año donde termina su contrato, y es así que se inició la era Farías en la selección. Cuestionamientos sobre la dualidad de funciones y la duda sobre si el carácter del llanero le jugará una mala pasada, son algunas de las preguntas que se hacen los retractores del venezolano en Bolivia; además del inconveniente que tuvo el técnico con Romel Quiñonez, portero de Bolivar y de la selección, en un clásico.Mientras eso ocurre, Farías se ocupa en trabajar casi 24 horas con sus primeros convocados, demostrando que esa es la única vía para que el fútbol boliviano pueda competir con selecciones que están muy por encima de Bolivia. 

El temperamento puede ser una contra, pero considero que son muchos más los ´pros´ que tiene el entrenador para conducir a La Verde, con el gran antecedente de la labor que realizó con las selecciones juveniles y con la mayor de Venezuela. César Farías fue un antes y un después en el fútbol boliviano, más que nada por el trabajo y el invitar a fortalecer las virtudes de los futbolistas del país y la ventaja que se tiene con la altura de La Paz en las Eliminatorias. Si es que todos en el país se unen y dejan de poner piedras en el camino, Farías es el indicado para volver a ilusionar a la gente en Bolivia con una clasificación a un Mundial desde lo futbolístico...después la dirigencia tendrá que poner de su parte en la infraestructura y en darle las mejores condiciones al trabajo del combinado nacional y también de los clubes. 

 Firma: Mauricio Céspedes (@MauriCespedesR); Fotografía: APG