El camino será la recompensa
Uruguay encara la última semana previa al Mundial de 2018 con las ilusiones a tope. Sabedor de sus limitaciones pero también de su potencial, la celeste es digna de analizar en esta recta final rumbo a Rusia.
Ausencias notables
Los últimos tres cortes de Óscar Tabárez perfectamente podrían haber ocupado un lugar en la nómina de 23. Tal vez Nicolás Lodeiro por ser el de presente menos auspicioso es el que presentaba más chances de ser excluido, pero tanto Gastón Ramírez (de gran temporada en Sampdoria) como Federico Valverde (la mayor promesa juvenil del país), sin duda sumarían en el nivel del combinado en la cita mundialista.
Sorpresas
Luego de 11 años de proceso ininterrumpido bajo la conducción del mismo entrenador, la afición se ha acostumbrado a que las sorpresas no sean parte habitual de las convocatorias. Una regularidad en cuanto a nombres ha sido la tónica en todos este tiempo y para Rusia 2018 no será la excepción. El jugador que se incluyó más rápido en el plantel fue Lucas Torreira, quien sin tener experiencia en seleccionados juveniles y con solo dos amistosos a cuestas como bagaje celeste, dirá presente gracias a su buen accionar en el fútbol italiano.
Figura
Suárez, en su máxima expresión, tiene su lugar asegurado en la historia de la selección uruguaya. El delantero de Barcelona forma una dupla letal en ataque con Cavani y en las últimas demostraciones del equipo, se retrasó unos metros afuera del área para abastecer de pelotas al atacante de Paris Saint-Germain. En su fortaleza mental y eficacia a la hora de definir, se depositan las mayores esperanzas del elenco rioplatense.
Posible revelación
Bentancur aparece como aire fresco y renovación en la mitad del terreno. El jugador de Juventus surgió en Boca y en el Mundial sub-20, para ganarse un puesto como volante titular en la consideración del cuerpo técnico. De su capacidad de asociarse y ser nexo entre defensa y ataque junto a otros jugadores como Vecino que pueden cumplir esa función, depende el éxito de la transformación celeste en el planteo.
Idea de juego
El sello del entrenador desde su llegada al cargo en 2006, ha sido el de cuidar primero su arco para luego pensar en la meta rival. Orden táctico y supremacía de la defensa férrea para explotar espacios en contragolpe ha sido lo pregonado por el maestro Tabárez y lo que tantos frutos ha dado a este grupo de jugadores, adecuándose al material humano con el que contaba. Sin embargo, y debido a la aparición de mediocampistas con excelentes virtudes técnicas como los mencionados Bentancur, Vecino o Torreira, lentamente comenzó una metamorfosis en la idiosincrasia del plantel para empezar a asociarse entre ellos y con otros elementos de calidad como puede ser el enlace De Arrascaeta. Ante equipos con menor potencial a priori, como todos los rivales del Grupo A, se intentará imponer mediante el juego con balón.
Paso histórico en Mundiales
Dos trofeos. Dos oportunidades de tocar la gloria para el pueblo uruguayo en 1930 y 1950 en la época dorada de la selección. Los triunfos en Montevideo y Río de Janeiro cimentaron la gloria que porta el escudo celeste. Con una realidad global muy modificada 70 años más adelante, las esperanzas de repetir esas proezas aún no caducan y nadie puede impedir el sueño.
Expectativas en este Mundial
Uruguay llega en un segundo lote en cuanto a jerarquía y posibilidades de definir la Copa del Mundo. Lejos de ser candidato, será un combinado difícil para cualquier escuadra y tiene armas para mirar a los ojos a todos los rivales que se planten enfrente. Con objetivos realistas y conociendo poco a poco los rivales una vez superada la fase de grupos, se podrán descubrir las posibilidades reales de este equipo.
Posible 11:
Muslera; Maxi Pereira, Godín, Giménez, Cáceres; Nández, Bentancur, Vecino; De Arrascaeta, Suárez, Cavani.
Firma: Mateo Parodi (@MateoParodi10).



